Avda. Maipú 3485/87, Olivos | Teléfono: (11) 4513-9960 | e-mail: parroquia.lapaz@hotmail.com

LA SECRETARÍA PARROQUIAL LUGAR DE COMUNIÓN Y MISIÓN

La secretaria parroquial en su oficina “Lugar de comunión y misión”

(publicado originalmente en “desde el Corazón” de septiembre de 2013)


El 4 de septiembre se celebra el “Día de la secretaria”, es por ello que me invitaron a escribir este artículo, soy Nilda Puentes de Fernández y me desempeño en el servicio de Secretaria en la Parroquia Inmaculado Corazón de María.
Por lo general las personas que ejercen el ministerio de la acogida parroquial son mujeres (secretarias) pero también hay varones que lo cumplen muy bien.
La secretaria es el personaje central de la oficina llamada secretaría, en la que ejerce un verdadero ministerio: el de atender a todos los que acuden por consultas diversas. Necesita tener un carisma característico: el de la acogida cordial, fraternal, amable, paciente, abierta a todos los problemas, debe cuidar su presentación, buen criterio, sinceridad y buena educación. También debe hacer de su oficina un lugar acogedor, limpio, adornado con plantas y flores, ordenado, sobre todo el escritorio.

Frecuentemente, la mujer sobre todo, habla más fácilmente con otra mujer, aprovecha la oportunidad de confiarse. Muchas secretarias han tenido la experiencia de recibir verdaderas confesiones: maltrato familiar, abortos, preocupaciones, dificultades conyugales, etc.
La secretaria no es como un funcionario de cualquier oficina pública, que debe cumplir estrictamente los reglamentos. Es ante todo un agente pastoral que participa del pastoreo del párroco y cuya preocupación principal no es solo el cumplimiento estricto de trámites, sino la evangelización, la catequesis, la promoción de la convivencia cristiana, el servicio al hermano… es la encargada de colocar avisos e informaciones en lugares visibles, como calendario de Bautismos, folletos, y también debe facilitar revistas y libros que puedan ayudar a la evangelización.

Las secretarias tenemos deberes y derechos: en primer lugar, cultivar las cualidades humanas y religiosas, adquirir, mantener e incrementar la formación exigida a todo agente pastoral mediante los cursos y jornadas que se establezcan, vivir en estrecha comunión con el Párroco, formar parte del Consejo Pastoral, ser, como laico cristiano, testigo del Evangelio en el mundo


Quisiera llamar a cada secretario/a parroquial a vivir las palabras de San pablo en su carta a los colosenses: “Como elegidos de Dios, sus santos y amados, revístanse de sentimientos de profunda compasión. Practiquen la benevolencia, la humildad, la dulzura y la paciencia. Sopórtense los unos a los otros y perdónense mutuamente siempre que tengan algún motivo de queja contra otro. El Señor los ha perdonado, hagan ustedes lo mismo, sobre todo revístanse de AMOR, que es el vínculo de la perfección.”

Tenemos que aprender, no a reprocharnos sino a instruirnos y corregirnos mutuamente. Es un desafío que implica trabajo y conversión personal, oración y sobre todo la gracia de Dios.

Convertir la Parroquia en comunidad orante que celebra la fe.

¡FELIZ DIA DE LA SECRETARIA!

Nilda Puentes de Fernandez